miércoles 4 de febrero de 2009

La moral adversativa

Voy a plantear hoy un comportamiento muy arraigado en la cultura política de este pais y que pienso que impide llegar a un mínimo acuerdo entre los políticos y entre cualquiera de nosotros en nuestras discusiones y reflexiones. Es la llamada “Moral Adversativa”, actitud de la que echamos mano todos nosotros (me incluyo, por supuesto) a la hora de abordar cualquier tema relacionado con la cuestión vasca. Un amigo del columnista Javier Ortiz debió ser el que acuño la expresión “moral adversativa” refiriéndose a la actitud de muchos ciudadanos ante los crímenes de los GAL (http://www.javierortiz.net/jor/dedo/la-moral-adversativa). Los que ponen en práctica esta forma de entender los problemas utilizan frases con dos partes bien diferenciadas:
  • En una primera parte de la oración se expresa, por supuesto, un claro rechazo a la “guerra sucia” : “No, si yo estoy totalmente en contra de la ‘guerra sucia”
  • La segunda parte de la frase va precedida de la correspondiente conjunción o locución adversativa ( mas, pero, sin embargo, no obstante): “pero tampoco vas a pedirle al Estado que se quede cruzado de brazos”, “sin embargo si es la guerra, es la guerra”, etc.

Desde hace años entre mis amigos hemos utilizado frecuentemente otro término que viene a reflejar la misma idea; es la práctica del "sí, pero".

Pues bien:

Creo que no puede ser que nadie ponga un pero ante la práctica de la tortura por parte de funcionarios públicos del estado sobre personas arrestadas, independientemente de lo que sospeche de ellas.

No puede ser que se adversativice (o como se pueda decir) una incomunicación sin ninguna garantía de detenidos en relación con el terrorismo.

No hay “sin embargo” que valga para que un estado organice nada menos que un grupo terrorista como el GAL para intentar acabar con otro.

No debería existir la más mínima disculpa adversativa ante la muerte de un ciudadano (independientemente de su condición) en manos de ETA, a la amenaza o al chantaje, en defensa de determinados fines.

Dificilmente abordaremos de forma racional la situación de los presos y sus familiares introduciendo “no obstantes”.

Etc…

Por supuesto que todas las situaciones tienen su “pero”, su contexto, su causa, su origen, su intención…pero el problema es que nos perdemos en el oscuro bosque de las explicaciones y las justificaciones y no encontramos la luz que muestre la salida en nuestras discusiones.

Este es el ejercicio que propongo. Frases concatenadas pero separadas por un punto y seguido. Un ejercicio complicado pero que seguramente permitiría analizar la política vasca desde otro punto de vista más racional y positivo.